Preguntas Frecuentes de Pacientes

P: ¿Quién fue Hahnemann?

R: Samuel Hahnemann nació en Meissen, Prusia, el 10 de abril de 1755. Decepcionado de la terapéutica de su época (sangrías, drásticos y medicinas complejas) en la que era peor el remedio que la enfermedad, abandona el ejercicio de la medicina. Para poder vivir y mantener a su numerosa familia, hace traducciones dada su condición de políglota. Descubre la clave de la homeopatía, traduciendo del inglés, un libro de medicina donde se describía la sintomatología producida por la intoxicación de la quina en los obreros que la manipulaban. Por otra parte Hahnemann sabía que los polvos de quina mejoraban el Paludismo. O sea: La quina produce un cuadro de síntomas semejantes al Paludismo y la quina es capaz de combatir el Paludismo. Piensa que esta observación podía extenderse a otras drogas o sustancias de la naturaleza. Experimenta con seres humanos durante seis años al cabo de los cuales enuncia la Ley de los Semejantes Similia Similibus Curentur, ley insinuada en la antigüedad por Hipócrates y Paracelso.

P: ¿Qué es la homeopatía?

R: La homeopatía es un sistema terapéutico que trata enfermos y no enfermedades. Se basa en leyes naturales: Ley de Similitud y Ley de Curación. La experimentación de los medicamentos se hace sobre el hombre sano (patogenesia). Utiliza medicamentos altamente diluidos (dosis infinitesimales), de tal forma que sólo actúan a nivel energético sobre la Fuerza Vital poniendo en marcha los propios mecanismos de curación del enfermo. Es una medicina natural, sin efectos secundarios, que actúa sobre la totalidad de los síntomas psicológicos y físicos.

P: Los homeópatas ¿son médicos? ¿estudiaron? ¿dónde?

R: Los homeópatas son médicos graduados en la Facultad de Medicina. Siguieron luego, tres años de cursos especiales de homeopatía.

P: ¿Miran el ojo?… ¿dan muchos frasquitos?

R: La iriodiología y la homeopatía no tienen nada que ver entre sí. Generalmente, los pseudo-homeópatas [complejistas ó pluraristas] son los que utilizan el método de diagnóstico por el iris y prescriben una cantidad interminable de frasquitos con mezclas de remedios.

El pluralismo y el complejismo son distorsiones de la homeopatía, sin fundamento científico—como la alopatía—trata los síntomas, y no al enfermo, provocando supresiones (introyección de la enfermedad) con la consiguiente agravación del paciente.

P: La homeopatía, ¿emplea remedios para la obesidad?…

R: Este es el punto que mayor confusión presenta para el público mal informado. Se identifica al homeópata con el médico que se especializa en tratamientos para adelgazar. Nada más alejado de la realidad. En homeopatía no existen “remedios para la obesidad”.

Además, el homeópata se opone al empleo de anfetaminas, anorexígenos ó cualquier otra droga de las que se emplean para la obesidad.

P: ¿La homeopatía cura rápidamente? ¿Los tratamientos son largos?

R: El medicamento homeopático no cura. Se cura el enfermo, bajo el estimulo del remedio, el cual, pone en marcha los propios mechanismos de curación del paciente. De tal modo, un tratamiento durará meses ó años, de acuerdo con la propia naturaleza del enfermo. En cuadros agudos, como por ejemplo, neumonías o meningitis, el enfermo responde rápidamente al estímulo medicamentoso, curando en pocas horas.

P: Mi hijo tiene mucha fiebre ¿qué debo hacer?

R: La fiebre es sólo un sintoma de defensa que debe ser respetado. El remedio homeopático no actúa contra la fiebre, ni aún contra el germen o virus, sino sobre el terreno, exaltando las defensas que pondrán al organismo rápidamente en equilibrio, sin las penosas convalecencias que se observan en los tratamientos con antibióticos.

P: ¿Porqué es malo combatir la fiebre?

R: Hasta la creación de la aspirina a principios de siglo, la fiebre era considerada positiva para el enfermo. La fiebre combate bacterias. Así lo demuestran experimentos realizados en la universidades de Indiana y de Yale. Al aumentar la temperatura corporal, se incrementan hasta veinte veces los linfocitos T, glóbulos blancos que luchan contra la infección. También aumenta más de tres veces el interferón, que es un agente antiviral. La fiebre activa al pirógeno endógeno de la sangre, atacando a las bacterias, privándolas del hierro que necesitan para crecer y dividirse.

Si bien el paciente puede sentirse más cómodo al reducir su fiebre con aspirina, se interfiere un mecanismo natural de curación. La fiebre provocada por infecciones: gripes, anginas, neumonias, etc., nunca supera los 41 C. El riesgo de padecer convulsiones febriles es muy raro y sólo se da en niños muy pequeños. En su libro Cómo Criar un Hijo Sano, el Dr Robert. S. Mendelson escribió:

No existe evidencia de que los que padecen convulsiones febriles sufran como resultado, efectos posteriores graves.

P: ¿En la actualidad,en Argentina, qué opinan los médicos alópatas especialistas sobre la fiebre?

R: En el diario Clarín del dia lunes 2 de marzo de 1998, página 56, el epidemiólogo Jorge Benetucci jefe de la sala de sida del hospital Muñiz, Carlos Warren de la Sociedad Argentina de Pediatría y Branco Mautner, jefe del Departamento de Medicina de la Fundación Favaloro, opinan favorablemente sobre la fiebre. Sostienen que:

Es un mecanismo de respuesta frente a una agresión, que impide la multiplicación del agente agresor. Agregan que la incapacidad del organismo de levantar temperatura es más grave que la fiebre, porque demuestra que el sistema inmune falla… La fiebre es un recurso de alarma… Bajo un estado febril se optimizan varios mecanismos inmunológicos… Pese a todos los miedos de las madres, esto es sólo una muestra de que las defensas del organismo están funcionando bien… En los chicos una fiebre alta o que sube con mucha velocidad, puede producir a veces convulsiones, esta reacción es común y desaparece una vez que la temperatura baja, sin dejar secuelas.

P: ¿ Se pueden tratar niños y ancianos con homeopatía?

R: La homeopatía está indicada en todas las etapas de la vida. Aún en obstetricia presta gran ayuda: en las mujeres embarazadas se logra un estado de equilibrio que previene contra los inconvenientes propios del embarazo. Ademas, se logran partos más naturales y sin complicaciones.

P: Se puede curar el cáncer, la tuberculosis, el sida con homeopatía?

R: La homeopatía no trata enfermedades, sino enfermos. Por lo tanto, no hace estadística de enfermedades curadas. En general la incurabilidad estará dada por la vitalidad del enfermo y no por el diagnóstico de la enfermedad.

P: ¿Como puedo distinguir al verdadero homeópata del falso?

R: Homeópata no es solamente quien emplea remedios homeopáticos, sino quien tenga una vision integral y unitaria del enfermo, dirigiendo sus remedios a la persona enferma y no a la enfermedad, para poner en vigencia la ley de curación que regirá en todos los casos la conducta terapéutica.

P: ¿Porqué la homeopatía no está más difundida?

R: Existen varios factores, entre ellos, los intereses comerciales de la industria farmacéutica. Ademas, si bien la homeopatía está permitida, no está reconocida a nivel oficial. En 1967 se ofrecio a la Facultad de Medicina dictar cursos para médicos graduados y hacer una experiencia en el Hospital de Clinicas, bajo la supervisión de profesores de la Facultad. La solicitud, expediente Nº33.388 nunca fue contestada. Paradójicamente, Argentina va a la vanguardia del movimiento homeopático mundial. En paises como Brasil, Mexico e Inglaterra no sólo tienen reconocimiento, sino además, apoyo por parte del estado, mediante hospitales y Facultades de Homeopatía.

Para ser homeópata se requiere de una larga formacion y experiencia. La misma práctica se hace muchas veces difícil y demanda un verdadero esfuerzo del profesional. Esto hace que muchos médicos egresados de los cursos de homeopatía caigan finalmente en el eclecticismo de mezclar la homeopatía con la alopatía, o lo que es peor, practicar el pluralismo ó complejismo.

P: ¿ Emplean los homeópatas remedios alopáticos alguna vez?

R: Sólo en forma excepcional. El homeopáta nunca olvida el bienestar y las necesidades del paciente.

Ante un cólico renal, por ejemplo, que trae aparejado dolores muy intensos, y frente a la ausencia de sintomas indicadores de un remedio homeopático, no vacila en administrar un calmante alopático. Pero son mucho más frecuentes los casos en los que el dolor cede casi al instante de la toma del medicamento homeopático. Es conocida por todos, la fama que tiene la homeopatía de calmar los dolores de un enfermo de cáncer. La homeopatía no es una panacea: es un sistema filosófico-terapéutico, con un gran campo de acción.

P: ¿Puedo tomar aspirinas o digestivos si me encuentro bajo tratamiento homeopático?

R: No. Debe permitirse que el medicamento homeopático pueda actuar libremente, sin interferencia de específicos. Sin embargo, existen excepciones: el paciente que asiste a la consulta, tratado hasta ese momento con ciertos medicamentos alopáticos, no deberá suspenderlos bruscamente, como es el caso de los corticoides.