Preguntas Frecuentes de Homeópatas

Clínica Médica

1. ¿A qué se llama medicamento policresto?

La mejor definición la encontré en la Materia Médica de Dunham, en introducción a Pulsatilla: “Se da el nombre de policresto, a una cantidad de remedios, los empleados con más frecuencia en la práctica médica con un gran campo de aplicación Sin embargo sería un error suponer que un policresto de prescripción diaria sea más útil en un caso determinado que una droga que prescribimos quizás, una sola vez al año en el caso que lo reclame. Nunca debe olvidarse que cada caso requiere justamente un remedio, el que sea más homeopático, aun si ese remedio es raro y de uso poco frecuente, y que ningún otro remedio por mas popular que sea y por constantemente que se lo emplee, podrá ser tan bueno o reemplazar al remedio homeopático indicado […] debemos conocer bien nuestros policrestos. Tiene sin embargo suma importancia que al dedicarnos a su estudio no descuidemos ninguno de los otros remedios de nuestra materia médica”.

2. ¿Se puede prescribir Nux Vomica a un paciente caluroso?

Existe la tendencia, en homeópatas de poca experiencia, de no indicar Calcarea Carbónica, Nux Vómica o Silicea, por ejemplo, en pacientes calurosos. O no indicar Sulphur en pacientes friolentos. Esto constituye un error. La experiencia demuestra que la mayoría de los remedios pueden ser friolentos o calurosos. Esto puede fácilmente comprobarse en el repertorio. Sin embargo, tratándose de policrestos, es útil desconfiar de aquel médicamento que siendo caluroso o friolento no se encuentre en el rubro correspondiente. Por ejemplo, dudaremos en prescribir Arsenicum en un paciente que sea caluroso, ya que Arsenicum no figura en ese rubro. Así lo aconseja Kent.

3. ¿Descartando obstáculos a la curación o falta de vitalidad, cuando un paciente no responde al tratamiento homeopático, dónde deberemos buscar el fracaso?

Hay homeópatas que repiten una y otra vez que la principal causa de fracasos, es el déficit de nuestros instrumentos, en especial lo incompleto de nuestra materia médica. Vayamos a la opinión de Kent en Escritos Menores: “Escuchamos a muchos quejarse de la insuficiencia de nuestra Materia Médica, de la inutilidad de nuestros repertorios, pero generalmente el mayor fracaso en prescribir correctamente y aun fácilmente, no es debido a la falta de buenos libros, sino a la falta de un examen cuidadoso y concienzudo del paciente. No olviden esto, que las mayores curaciones del mundo y de las que se tiene prueba, han sido hechas por los primeros homeópatas con una biblioteca mucho menos completa que la que poseemos ahora”.

¿Qué podríamos decir nosotros en la actualidad, cien años después de las palabras de Kent, y con toda la literatura homeopática a nuestra disposición y la velocidad que nos otorga la computadora con sus programas enciclopédicos?.

Cuando nos equivocamos al prescribir un medicamento, la mayoría de las veces es porque, elegimos un policresto por otro y no porque no le dimos el remedio chico. A propósito, nuevamente las palabras siempre sabias de Kent resultan esclarecedoras: “Puede ver como cuando alguien se desvía detrás de medicamentos que tienen unos pocos síntomas experimentados y registrados y descuida aquellos de los cuales se tiene un conocimiento exacto a través de nuestros propios registros y experimentaciones, éste se vuelve más y más insatisfecho con su trabajo diario y necesariamente recurre a métodos dudosos y finalmente a mescolanzas; por eso, ruegue que nuestros jóvenes tomen el caso con cuidado, que registren sus progresos conscienzudamente y en su debido tiempo serán lo que todos se esfuerzan por ser : maestros prescriptores”.

4. ¿Cuánto dura la acción de un remedio en el paciente?

En realidad, el remedio es solo un estímulo para el paciente. Pone en marcha los propios mecanismos de curación y la duración de este proceso dependerá (si se trata del simillimum en sustancia y en potencia) sólo del paciente.
Existen listas de medicamentos con la duración de su acción, según su origen, vegetal, animal o mineral, o de acuerdo a la dinamización. La práctica de todos los días muestra la inutilidad de clasificar los medicamentos de acuerdo a la duración de su acción.

5. ¿Cuándo el paciente mejora de todos los síntomas y queda un síntoma remanente que conducta debo seguir?

Si el paciente hizo una buena evolución y queda un síntoma que no se modifica con el remedio de fondo, debemos investigar, si dicho síntoma está sostenido por algún elemento tóxico del ambiente (por ejemplo: plomo y cadmio son productores de hipertensión) o por un déficit nutricional (por ejemplo el de ácidos grasos puede provocar una gama muy extensa de síntomas, especialmente en la mujer) también puede tratarse de un síntoma como consecuencia de un órgano afectado en forma definitiva (7ª Oservación de la Filosofía Homeopática de Kent). Como ejemplos tenemos la fibrosis pulmonar, artrosis avanzada, bronquiectasias, etc.

Descartadas todas estas causas, suele dar buen resultado, elevar aun más la dinamización del remedio o prescribirlo en dinamizaciones cada vez más bajas (la 200 ó la 30). Si no responde al medicamento, convendrá indicar el que surgió en segundo lugar en los diagnósticos diferenciales.

Si el síntoma persiste queda la posibilidad de prescribir para este síntoma tomando todas las modalidades.

6. ¿Existen medicamentos crónicos y agudos?

En rigor, cualquier medicamento, de origen vegetal, animal o mineral, etc., puede ser el remedio constitucional del paciente, que además ponga en marcha la Ley de Curación. Kent dice que Aconitum es un remedio que no tiene nada de cronicidad. Sin embargo, la experiencia demuestra, que Aconitum puede ser un remedio de fondo. No obstante, es cierto también, que hay medicamentos que están más frecuentemente indicados en los cuadros agudos que en los crónicos, tal es el caso de Bryonia, Aconitum, Belladona, etc.

7. ¿Debo tratar el cuadro agudo con el remedio de fondo?

Hay que establecer ante todo si el cuadro se debe a una reagudización del miasma crónico o a un miasma agudo. Tomemos el caso de una faringitis aguda. Si se trata del retorno de un síntoma antiguo, no debemos medicar. Si se debe a una agravación homeopática, tampoco. Si la faringitis es gripal (miasma agudo) y el paciente debe ser medicado porque su estado general es malo y presenta síntomas de sufrimiento, indicaremos el remedio de fondo, convenientemente en bajas dinamizaciones, la 30 centesimal por ejemplo. Si la evolución lo exige, iremos aumentando la potencia pudiendo llegar a la 10 Mil, 50 Mil o CM. La doctora Margaret Tyler, de Inglaterra, trataba los casos agudos, de entrada con altas dinamizaciones y con buenos resultados.

En caso que el paciente no responda a su remedio de fondo, debemos tomar los síntomas actuales, de acuerdo al esquema clásico de jerarquización, primero los síntomas mentales, luego los generales y por último los locales modalizados. Muchas veces el remedio que surge en el cuadro agudo puede resultar el crónico del paciente.

8. ¿Qué interpretación debemos darle a la aparición de síntomas patogenéticos (en el curso de un tratamiento homeopático) que el paciente nunca tuvo?

Si se trata de unos pocos síntomas característicos, será señal de una acertada prescripción, sobre todo si se acompaña de una buena evolución del paciente. Estos síntomas desaparecerán espontáneamente en un plazo más o menos corto.

9. ¿Qué opina del tratamiento de la osteoporosis con Calcarea Carbonica en bajas dinamizaciones?

Esta forma de tratamiento es practicar alopatía con remedios homeopáticos. La labor del homeópata es la de aplicar un solo remedio, en dosis infinitesimal, adaptado al enfermo y no a la enfermedad. Si el médico se vale de la acupuntura, la alopatía, florales y aún de la homeopatía, para hacer una terapéutica sintomática, podrá lograr la desaparición del síntoma, pero la causa que lo determinó persistirá y dará lugar a otra enfermedad en un plano más profundo y por consiguiente, más difícil de curar.

En el tratamiento de un paciente que padece osteoporosis habrá que indagar su estilo de vida y alimentación (ver Parágrafos 259; 260 y 261 del Organón). Alimentos procesados que aportan un exceso de fosfatos: bebidas cola, embutidos, jamón, postres industriales, helados, margarina y otros, favorecen la producción de la parathormona, la cual moviliza exageradamente el calcio óseo, de donde resulta la intensificación de la osteoporosis( Libro de las vitaminas, Jossette Lyon). Otros factores que favorecen la osteoporosis son el azúcar blanco o refinado, los minerales y antioxidantes prescriptos en pastillas, que al provocar severos desequilibrios, pueden llevar a la descalcificación ósea. Otra causa de osteoporosis, es una alimentación pobre en cereales integrales, frutas, verduras y legumbres, que son alimentos que aportan zinc, manganeso, silicio, boro, estroncio, cobre, magnesio, vitaminas: B 6, C, D, K y Acido Fólico.

10. ¿Puede una aspirina o un digestivo interferir con el tratamiento homeopático?

Sí. Debemos dejar actuar al remedio homeopático libremente, sin interferencia de específicos. Sin embargo, existen excepciones: el paciente que asiste a la consulta, tratado hasta ese momento con ciertos remedios alopáticos, no deberá suspenderlos bruscamente, como ocurre , por ejemplo, con los corticoides.

11.  ¿Qué opina de las vacunas?

Si bien las vacunas actúan de acuerdo al principio de similitud (se trata el mal con el mismo mal), no se ajustan a las leyes de curación que rigen la terapéutica homeopática. La vacunación consiste en la inoculación de gérmenes o toxinas atenuadas en su virulencia, para hacer al organismo inmune a la enfermedad que ellos son capaces de producir.

Se logra así una inmunidad parcial a costa de una susceptibilidad general, o diátesis, que lo predispone a enfermedades crónicas, de las cuales no sería ajeno el incremento del cáncer en nuestros días. Alexis Carrel, premio Nobel de medicina, se expresa así en La Incógnita del Hombre: “La medicina se halla lejos de haber disminuido los sufrimientos humanos tanto como pretende hacernos creer. Es cierto que el número de muertes por enfermedades infecciosas ha disminuido grandemente, pero aun nos morimos en proporción mucho mayor de enfermedades degenerativas. Los años de vida que hemos ganado por la supresión de la difteria, la viruela, la fiebre tifoidea, etc., están pagados con largos sufrimientos y muertes lentas producidas por las afecciones crónicas. Las enfermedades no han sido dominadas, han cambiado simplemente de naturaleza”.

Robert Mendelsohn, famoso pediatra norteamericano y Presidente del Comité de Licencias Médicas del Estado y profesor Asociado de Medicina Preventiva y Salud Comunitaria de la universidad de Illinois escribió: “Existe una creciente sospecha de que la inmunización contra las relativamente inocuas enfermedades infantiles puede ser responsable por el aumento dramático de enfermedades autoinmunológicas desde que se introdujeron las inoculaciones masivas. Son las terribles enfermedades tales como el cáncer, leucemia, artritis reumatoidea, esclerosis múltiple, la enfermedad de Gehrig, el lupus eritematoso y el síndrome de Gillain‑Barré. Podemos explicar simplemente una enfermedad autoinmunológica como una condición en la cual los mecanismos defensivos del cuerpo no distinguen entre los invasores extraños y los tejidos corporales ordinarios, con la consecuencia que el cuerpo comienza a destruirse. ¿Habremos trocado las paperas y el sarampión por el cáncer y la leucemia?”.

El homeópata logra, a través de su terapéutica constitucional o de terreno, una inmunidad total, pero a condición de que prescriba el medicamento simillimum, es decir, el remedio único que ponga al organismo en condiciones de equilibrio energético, que se traduciría en un equilibrio psico‑biológico.

12. ¿Entonces podríamos usar vacunas homeopáticas?

Esta pregunta revela un desconocimiento de los principios del Vitalismo y de la Homeopatía. Enfermedades infecto-contagiosas de la infancia, como la rubeola, varicela, parotiditis, sarampión, etc. tienen por objeto limpiar al organismo del miasma heredado de sus ancestros, como lo explica claramente H. Roberts en su libro Principios y Arte de la Homeopatía.

13. ¿Porqué hay enfermedades difíciles de curar con homeopatía?

Kent, en Escritos Menores dice: “en la proporción que progresa la patología, los síntomas y signos decrecen. Esto es marcado en el cáncer, la diabetes, la enfermedad de Bright y todas las condiciones orgánicas del individuo”.

Sin embargo, en otra parte de la misma obra Kent dice: “en pacientes con cáncer o tuberculosis, podemos lograr la curación, si retornan síntomas antiguos, después de la administración del remedio”.

14. ¿Cuál es el campo de acción y los limites de la homeopatía?

La homeopatía es un sistema terapeútico con un cuerpo de doctrina y una filosofía que la sustenta. Tiene por lo tanto, un gran campo de aplicación. Está indicada en todos los casos, en niños, embarazo, ancianos, casos graves, y en el pre y post quirúrgico. Siempre es lícito la aplicación de la terapéutica homeopática, aún en los casos más desesperados. Los límites, no se deben tanto a la Homeopatía como sistema terapeútico, cuanto a la insuficiente formación del homeópata, o a la falta de reactividad vital de los enfermos incurables.

Otros factores importantes a tener en cuenta son los llamados “obstáculos a la curación”, señalados por Hahnemann en los Parágrafos 77 y 94 del Organón. Kent por su parte dice: “ a menos que el pueblo lleve una vida ordenada y honesta, no curará sus enfermedades crónicas”.

15. ¿ Es suficiente prescribir Thuja 30 para neutralizar los efectos nocivos de la vacunación?

En primer lugar, debo decir, que figuran 30 medicamentos en el repertorio para los malos efectos por vacunación. Habría que ver cuál es el que corresponde en cada caso, de acuerdo a la totalidad de los síntomas que presente el paciente. En segundo lugar, la prescripción del remedio homeopático, no garantiza que se puedan evitar los efectos profundos y deletéreos de la vacunación.

16.  ¿Cuáles son los pacientes hipersensibles?

Afortunadamente son casos excepcionales. Pero verdaderas pesadillas para el médico. Como dice Kent, se trata de pacientes histéricos y con una gran sensibilidad a influencias externas. Son pacientes incurables y lo único positivo es que son magníficos experimentadores, ya que revelan síntomas con cada medicamento que ingieren.

17. ¿Es suficiente el remedio de fondo para desintoxicar al paciente?

No siempre es suficiente, sobre todo si el paciente continúa en contacto con la sustancia tóxica.

18. ¿Cuál es la “buena” o “mala” agravación?

La buena agravación es la que se acompaña de síntomas de eliminación: diarreas, sudores, catarros, flujos, etc. Precede a la mejoría o a la curación. El enfermo se siente mejor pese a la intensificación de los síntomas de enfermedad. La mala agravación se acompaña de disminución de la vitalidad o agravación del estado general del enfermo, con o sin intensificación de los síntomas de la enfermedad.

Semiología

1. ¿Siendo tan comunes el deseo de queso o chocolate, tienen valor como síntomas característicos?

Lo que convierte a estos síntomas en característicos es su intensidad. Siempre hay que considerar lo raro e infrecuente. Si se trata de comidas o bebidas amargas, no es necesario que el deseo sea exagerado. Para el caso del queso, chocolate o helado, por ejemplo, el deseo debe ser inusitado, casi al extremo de una verdadera adicción.

2. ¿Qué importancia tienen los síntomas del temperamento?

No existe acuerdo entre homeópatas acerca de este punto. Hahnemann fue el primero en mencionar la necesidad de conocer el temperamento de los experimentadores, y de los enfermos a curar.

De Pulsatilla, dice que conviene a los temperamentos calmos y linfáticos, por el contrario es poco apropiado para los hombres prontos a tomar resoluciones y precipitados en sus movimientos. Hering hizo numerosas observaciones del temperamento en experimentadores y enfermos.

3. ¿Qué valor debemos darle a síntomas tales como Afectuosidad, Compasividad, Sentimental, Sensibilidad a la música, Aptitud por las matemáticas, Precocidad, Carácter suave y delicado, etc.?

Son los llamados síntomas caracterológicos. Corresponden al temperamento. Algunos homeópatas los desestiman. Argumentan que son características normales del enfermo y que constituyen rasgos comunes a todos los seres humanos. Nosotros decimos que deben ser marcados para tener valor de característicos. Y en este caso son los de mayor jerarquía.

En general, bajo la acción del remedio homeopático no se modifican, pero muchos de ellos son vividos en forma diferente por el paciente. Por ejemplo una paciente Pulsatilla seguirá siendo muy afectiva, pero ya no de una manera infantil o sometida en constante búsqueda de aprobación.

(Toma del Caso)(Técnica)

1. ¿Qué es la imagen? ¿ Porqué algunos desaconsejan su aplicación en la toma del caso?

La imagen es una forma superior de un conocimiento, una gestalt, una síntesis.

Se han ideado diversos métodos de abordaje en la toma del caso, algunos de ellos útiles en casos complicados o que no responden al método clásico. Lo peligroso es abandonar este método, utilizando otros que no han mostrado en la práctica, hasta el momento, ser aplicables sistemáticamente. Como ejemplos de estos métodos tenemos el miasmático y el de la “búsqueda forzada de remedios chicos”.

Algunos autores modernos subestiman, o desacreditan el método clásico, argumentando que medicar por imagen es medicar de “ojito” , “por pálpito”, por lo que “me parece”, o por un estereotipo. Alegan además que el método clásico carece de valor porque la imagen es intrasferible.

A decir verdad, la imagen es intransferible, porque no todos los homeópatas ven la misma imagen, pero esto no es obstáculo para que todos puedan llegar al simillimum, ya que la imagen, aunque presenta múltiples facetas, posee la misma esencia.

Reconocemos que trabajar con la imagen requiere de experiencia, intuición y arte. Pero no debemos, por ello, desalentar a los jóvenes homeópatas. Estos deben capacitarse y desarrollar la intuición, que en mayor o en menor grado todos poseemos.

2.  ¿Debemos médicar por imagen o repertorizar de la manera mecánica? ¿ La Homeopatía es ciencia o arte?

Dice James t. Kent :”Así como la Homeopatía abarca tanto a la ciencia como al arte, el estudio del repertorio debe consistir en ciencia y en arte. El método científico, es un método mecánico que toma todos los síntomas y traslada todos los médicamentos asociados con las graduaciones, haciendo al final un sumario con los grados marcados. Hay un método artístico que omite lo mecánico y es mejor, pero no todos están preparados para usarlo. El método artístico demanda que el discernimiento examine todos los síntomas, después que el caso haya sido cuidadosamente tomado. El médico artista ve mucho en la experiencia, lo cual no puede ser retenido en el repertorio, donde todo debe ser sacrificado por el sistema alfabético. El médico artista, debe estudiar materia médica, mucho y muy seriamente, para capacitarse y fijar en su mente imágenes de enfermos, las cuales cuando sean necesarias, encajarán con la personalidad enferma del ser humano. Estas son muy numerosas y muy variadas como para ser nombradas o clasificadas. Yo sé, que a menudo el médico intuitivo, al tratar de explicar las curas maravillosas, dice: no puedo decir bien como llegué a dar ese remedio, pero ese le correspondía. Hemos escuchado, visto y sentido esto, pero quién puede explicarlo, es algo que no corresponde al neófito, sino que se desarrolla gradualmente en el médico artista experimentado. Es sólo el desarrollo del arte en la mente artística, lo cual se observa en todos los artistas. Esto corresponde al arte de curar, pero si se lleva muy lejos, puede llegar a ser un error fatal y debe ser corregido por el trabajo repertorial, aun del modo más mecánico. Cuanto más evita cada uno la tendencia a descuidar la prescripción, el método, la sabiduría, se transforma en efecto artístico y en trabajo de materia médica. Las dos modalidades de prescribir van mano a mano y deben mantenerse en un alto grado de equilibrio, sino aparecerán métodos y hábitos livianos sobre cualquier buen trabajador”.

3.  ¿Qué es la “Comprensión del enfermo” y cual es su aplicación práctica?

El maestro Paschero acuñó esta expresión para la Homeopatía. Frecuentemente en sus clases de clínica médica con pacientes, señalaba la necesidad de comprender al enfermo en su problemática personal, en su sufrimiento No siempre de la comprensión surgen los síntomas guías del caso. Pero sin esa comprensión seremos incapaces de saber que es lo digno de curar, y por lo tanto qué cambios debemos esperar en el paciente.

4.  ¿Qué son los síntomas guías?

Son siempre síntomas característicos. Forman parte del “síndrome mínimo de valor máximo”. Sirven para evaluar la evolución del caso crónico. Síntomas tales como egoísmo, deseo marcado de sal o frilosidad se atenúan o se curan bajo la acción del simillimum.

5.  ¿Para la elección del simillimum, qué importancia tiene el motivo de consulta?

Por más intenso que sea el síntoma por el cual el paciente consulta, siempre habrá que considerar la jerarquización de los síntomas. Primero los mentales, luego los generales y por último los particulares modalizados.

6. ¿Cuál es el mejor método para el abordaje de los casos?

El mejor método es el clásico, teniendo siempre presente la jerarquización de los síntomas, sustentada y recomendada por todos los maestros de la Homeopatía, dando prioridad a los síntomas mentales antes que a los generales, y a los síntomas generales, antes que a los particulares modalizados. Una buena jerarquización nos asegura la elección del simillimum en casi todos los casos. Pero ante cuadros defectivos, con ausencia de síntomas mentales y generales característicos, los particulares modalizados pueden ser la única guía para la prescripción.

7.  ¿Qué opina de la aplicación de la técnica miasmática en la toma del caso?

Se trata de un artificio que puede ser útil en pacientes que no presentan una imagen clara de un médicamento, o en casos donde se ha fracasado en varias prescripciones. Esta postura entraña el riego de fracasar en la elección del simillimum, si se la emplea como método exclusivo.

8. ¿Qué opina del método que excluye los síntomas caracterológicos?

Las mismas consideraciones que con el método miasmático. Se trata de técnicas que contemplan una totalidad parcial, con el peligro de no encontrar el simillimum.

Los síntomas caracterológicos, cuando reúnen las condiciones de síntoma característico (producir sufrimiento, esclavizar al paciente, ser histórico, intenso, etc.) son los que expresan muchas veces la personalidad profunda del enfermo y que en general pertenecen a la esfera afectiva, la más jerárquica según Hanehmann, Kent y Paschero.

9. ¿Por qué fracasamos en pacientes donde hacemos una buena toma del caso, con una buena comprensión y jerarquización de los síntomas?

Una de las razones, es que el paciente corresponda a un médicamento chico que no tenga aun una patogenesia completa. Esta categoría de remedios, carece en general de síntomas mentales profundos. Por lo tanto, es de buena técnica, ante reiterados fracasos en un caso determinado, tomar sólo los síntomas particulares modalizados o los raros extraños o peculiares. Los síntoma mentales curados podrán ser agregados al médicamento, si se verifican en otros pacientes.

10. ¿Puede darme un ejemplo práctico del caso de la pregunta anterior?

Sí, en un comienzo, cuando Medorrhinum carecía de síntomas de la esfera afectiva, era imposible arribar a este remedio si se repertorizaban del paciente esa categoría de síntomas. Posteriormente, con los agregados de Roberts y Pierre Schmidt: Nostalgia, Sentimiento de abandono, Sentimiento de Desvalimiento, Celos, Sentimental, Cavila sobre hechos desagradables del pasado, Temor a la pobreza, etc., Medorrhinum se transformó en uno de nuestros más importantes policrestos.

11.  ¿El fracaso terapéutico por emplear el enfoque profundo de la personalidad del enfermo, no denota un error del método?

Decididamente no. Es el método más confiable, el que nos legaron todos los grandes maestros de la Homeopatía. El fracaso se debe a una mala toma del caso, o a lo defectivo de nuestros instrumentos: La materia médica y el repertorio. Como postula Kent, la principal tarea del homeópata debe ser la purificación y el perfeccionamiento de la materia médica.

12.  ¿Qué impide que se jerarquicen los síntomas generales o particulares en primer lugar, sobre todo ofreciendo éstos menor dificultad en la comprensión que los síntoma mentales y reclamando un menor compromiso del paciente y del médico en el abordaje de la problemática afectiva? ¿ No se reconoce al león tanto por su cabeza cuanto por su cola?

No existen cuadros puros. No todos los síntomas del enfermo se corresponden exactamente con los del medicamento. La Homeopatía utiliza el principio de la semejanza, no el de la identidad absoluta entre paciente y remedio. El simillimum surgirá más seguramente de entre los remedios que cubran los primeros tres o cuatro síntomas de la repertorización, que en general son los síntomas mentales. Si en cambio se repertorizan quince o veinte síntomas podrán surgir medicamentos entre los cuales el simillimum no aparezca en forma decisiva. Kent en su trabajo “El uso del repertorio” dice que es suficiente repertorizar los síntomas mentales y agrega: ” estos síntomas relativos al paciente como totalidad no pueden omitirse so pena de fracasar”.

13.  ¿En el interrogatorio homeopático qué son las preguntas gatillo o suscitantes?

Son aquellas que estimulan el relato espontáneo del paciente. Son ejemplos:

a) ¿Qué cosas cambiaría de su carácter, de su vida?.

b) ¿Qué cosas le afectaron más en su vida?.

c) ¿Qué hobbies tiene (aeromodelismo; filatelia: Silicea. Manualidades : Calcarea Carbonica. Teatro: Veratrum Album. Pintura artística: Sulphur. Danza: Sepia. Carsinosinum, etc.).

d) ¿Si su esposa (esposo) estuviera presente, que cosas diría de usted?.

e) ¿Qué proyectos tiene en su vida?.

f) ¿Cómo fue su infancia. Su relación con la familia, amigos, juegos, estudios?.

g) ¿Cuál es su concepto de la amistad?.

h) ¿Si tuviera una varita mágica, que cosas pediría?.

14.  ¿Qué importancia tiene en la selección del remedio saber que el paciente es obeso o delgado, bajo o alto, rubio o moreno?

La importancia es relativa, la Homeopatía trabaja fundamentalmente con el dinamismo y no con características somáticas. Esto significa que no descartaremos Calcarea Carbonica en un paciente delgado ni Phosphorus en uno gordo.

Kent, y otros autores, critican duramente la utilización del temperamento como indicación del remedio. Pero se refieren concretamente a los rasgos físicos del enfermo, por ejemplo: el color del cabello. Sin embargo Kent se contradice, ya que en su materia médica, al tratar Pulsatilla, lo primero que señala es que está indicado en mujeres rubias y lloronas.

Hering, Gallavardin y la escuela francesa hicieron grandes contribuciones al estudio de los temperamentos. Las características biotipológicas prestan más utilidad en bebés y niños de primera infancia: la cara de Luna llena de Calcarea Carbónica, la forma típica de cráneo de Silicea, el sobrepeso al nacer de Thuja, etc.

15.  ¿Habremos de descartar Lycopodium en un paciente con deseo de sal, o Phosphorus en un paciente meticuloso?

Si la totalidad característica y la imagen coinciden con Lycopodium y Phosphorus respectivamente, se deberá prescribir el remedio en cada caso. Debemos tener siempre presente que no existen cuadros puros. Sin embargo si varios síntomas característicos no son cubiertos por el medicamento, lo más probable es que no corresponda al caso.

16. ¿Si cambian los síntomas en el curso del tratamiento homeopático, debo cambiar el medicamento?

No mientras el medicamento muestre ser efectivo. Si los síntomas nuevos no se corresponden con el medicamento, pero el paciente continua mejorando no debemos cambiar el medicamento. Por el contrario, si cambian los síntomas y el enfermo está peor se deben considerar los síntomas históricos vigentes más los nuevos, siempre que éstos sean intensos, permanezcan fijos y se integren en forma coherente a la totalidad característica.

17. ¿ Qué valor tiene en el estudio del paciente y de la materia médica, la simbología?

Hahnemann sólo consideró el lenguaje puro de los experimentadores, desechando todo tipo de conjeturas y especulaciones. Y es bueno que haya sido así en los comienzos de la Homeopatía, pues le dio bases sólidas.

No obstante, el estudio de los símbolos y analogías, es de gran utilidad en manos de homeópatas con profundos conocimientos de la doctrina homeopática y de la materia médica.

La patogenesia demuestra en forma elocuente la relación analógica entre la sustancia que da origen al medicamento y los síntomas experimentados. Tomemos la patogenesia de Lachesis y veamos la correlación entre la serpiente y los síntomas patogenéticos:

a) Se arrastra por el piso.

b)Saca y mete la lengua rápidamente como una serpiente(síntoma que llamativamente presentan otros medicamentos obtenidos de serpientes: Crothalus Horridus, Elaps y Vipera)

c)Son de hábitos nocturnos.

d)La expresión “me enrosco” es muy frecuente en pacientes Lachesis.

Kent , al tratar Veratrum Album en su materia médica, relata la curación de un agricultor que tenía la sensación que el agua no entraba en su estómago y esta sensación era tan fuerte que preguntó a sus amigos si no veían salir el agua de su cuerpo. Esta sensación, dice Kent, no la posee ningún medicamento. Prescribió por “analogía” Veratrum Album 2 Mil y el paciente se curó. Aunque Kent no da explicaciones, la sensación de pérdida es lo nuclear y profundo en este medicamento.

Repertorización

1. ¿ Para repertorizar debo tomar los síntomas más antiguos o los actuales?

Los síntomas de mayor valor son los más antiguos, a condición de que estén vigentes en la actualidad.

En un adulto por más intenso que sea el síntoma, si sólo tiene unos meses de existencia, tendrá un valor relativo. No olvidemos que muchos síntomas, aparecen y desaparecen espontáneamente en la historia de los pacientes. Es frecuente en nuestra práctica, que luego de emplear remedios similares, con mejorías pasajeras y parciales en un determinado paciente, acertamos recién con su simillimum cuando repertorizamos aquellos síntomas vigentes desde la primer consulta.

2. ¿En una repertorización cuántos síntomas debo tomar?

Dependerá de cada caso en particular. Se podrá tomar dos o diez síntomas. Hay que tener presente que cuantos más síntomas tomemos habrá más posibilidades de que salgan policrestos en los primeros puestos, con el riesgo de perder el médicamento no policresto que le pueda corresponder al paciente. Lo más aconsejable es tomar entre tres y cinco síntomas. Hering decía: “tres puntos de apoyo en relación a las matemáticas son suficientes para mantener un objeto, nosotros podemos asumir que tres característicos podrán ser suficientes para hacer una cura muy probable”.

3. ¿Cuántos medicamentos deben integrar los rubros del repertorio (síntomas del paciente) para hacer la repertorización?

Como en la pregunta anterior, depende de cada caso en particular. En general no es conveniente tomar síntomas con pocos medicamentos, aún tratándose de key-notes que son característicos muy notables y de gran valor. Tampoco se recomienda tomar rubros muy amplios con más de treinta o cuarenta medicamentos porque no individualizan. Sin embargo hay rubros amplios, como por ejemplo Ansiedad de Conciencia o Falta de Autoconfianza, que a veces, constituyen el síntoma central en el núcleo de la problemática conflictual del paciente y que por lo tanto deben ser el síntoma número uno o “jefe de fila”, al decir de Paschero.

4.  ¿Qué opina del uso de la computadora?

De la misma manera que el uso del repertorio fue en un comienzo resistido por algunos homeópatas, hoy es resistida la computadora. Debo decir que el empleo juicioso de la computadora constituye un gran ahorro de tiempo y una útil orientación hacia remedios pequeños o de uso menos frecuente en la práctica.

Puede aplicarse a la computadora la misma sentencia que pronunció Pierre Schmidt para los repertorios: “los repertorios son como los relojes: aún el peor es mejor que no tenerlo, pero ni el mejor es perfecto”.

5. ¿Se puede prescindir del uso del repertorio ?

Hahnemann, Boenninghausen, Jahr, Paschero y todos los grandes maestros de la Homeopatía, a pesar de sus grandes conocimientos de materia médica, utilizaban el repertorio en todos los casos. El repertorio sólo es una guía y orientación, finalmente se consultará la materia médica.

(Dinamización)(Posología)(Dosis)

1. ¿Es lo mismo dar al paciente diez glóbulos que uno?

Cuando se prescriben medicamentos tóxicos en sustancia, es decir sin diluir, es obvio que la cantidad tendrá importancia en la acción sobre el organismo. En el caso de medicamentos diluidos y dinamizados (dinamizaciones), la acción es dinámica y por lo tanto basta su presencia. Se trata de una acción cualitativa y no cuantitativa. Hahnemann indica que la cantidad debe ser la menor posible para evitar agravaciones. Pero otros maestros de la Homeopatía sostienen que la cantidad no influye sobre la acción . Jahr, discípulo directo de Hahnemann, en su libro La Práctica de la Homeopatía, dice que uno o más glóbulos tienen la misma acción.

Las opiniones siguen divididas en la actualidad.

En la práctica es difícil demostrar la agravación por aumento de la cantidad de medicamento, si por ejemplo, un paciente inicia el tratamiento con diez glóbulos de Lycopodium 200 y se agrava y repetimos Lycopodium 200, pero esta vez un sólo glóbulo y no se agrava, esto no será suficiente argumento para afirmar que una mayor cantidad agrava, ya que se trata de distintos momentos biológicos del paciente.

En mi experiencia, excepcionalmente observé agravación según la cantidad y aún en estos casos excepcionales, me quedó la duda de una acción placebo, ya que fueron más frecuentes los casos de pacientes que tomando glóbulos inertes, manifestaron, que debían disminuir la cantidad de glóbulos, porque cada vez que la aumentaban, se agravaban.

En la práctica, este tema se resuelve de una manera “económica”: en lugar de diez glóbulos, se da uno solo, o en lugar de diez gotas, se da una sola. De esta manera ahorramos medicamento… y la discusión sobre el tema.

Boenninghausen indicaba a sus pacientes dos glóbulos en lugar de uno, por el temor de que algún glóbulo no hubiera sido embebido por la solución.

2. ¿Cuál es la dinamización más aconsejada para iniciar un tratamientom crónico?

Existen dos criterios para la elección de la dinamización según el cuadro del enfermo:

a) A mayor similitud entre medicamento y cuadro del enfermo, más alta deberá ser la dinamización.

b) A mayor organicidad del enfermo, más baja deberá ser la dinamización, cuanto más mental sea el cuadro más alta deberá ser la dinamización.

Analicemos ambos criterios. Los dos constituyen verdades a medias. En primer lugar, cuando prescribimos un medicamento, lo hacemos pensando que se trata del simillimum, es decir el más similar al caso. Aún así, con una gran similitud, es conveniente iniciar el tratamiento con dinamizaciones bajas o medianas (30 ó 200 en niños y 200 ó Mil en adultos).

Por dos razones:

1º La experiencia muestra que la potencia curativa requerida por el paciente puede ser la 200 y no otra, independientemente del grado de similitud.

2º Si iniciamos el tratamiento con una potencia alta para el paciente, podemos agravarlo innecesariamente.

En segundo lugar, nos encontramos con pacientes con enfermedades orgánicas serias, que requieren altas potencias y pacientes con cuadros mentales o funcionales que responden mejor a las potencias bajas que a las altas.

¿De qué manera se resuelven estas contradicciones en los criterios de elección de la potencia? De una manera muy sencilla: comenzando en todos los casos con dinamizaciones bajas o medianas. Tendremos tiempo de ir aumentando la dinamización si la mejoría del paciente es corta o parcial.

3. ¿Qué experiencia tiene con dosis repetidas diariamente sin variar la dinamización?

Salvo en cuadros agudos (y por no más de dos días), nunca he prescripto el medicamento en forma repetida. Son claras y categóricas las explicaciones de Hahnemann sobre el peligro de las dosis repetidas, como así también la magnífica experiencia de Boenninghausen, discípulo dilecto de Hahnemann, quien puso a prueba las recomendaciones de su maestro, repitiendo el medicamento antes de tiempo en su hijo. En un artículo denominado Tres reglas de precaución de Hahnemann, Boenninghausen refiriéndose a la 3ª regla: “El apresuramiento excesivo que no permite a cada dosis terminar su acción”, relata el caso de su hijo a quien le prescribió Phosphorus 30, cada ocho días, agravándolo considerablemente, con la aparición de 40 síntomas que enumera, pertenecientes a Phosphorus y que su hijo nunca antes había presentado. Luego de esperar muchos meses, sin ningún tipo de medicación, reinicia el tratamiento con una dosis de Phosphorus 30, que repite sólo ante la vuelta de síntomas, curándolo esta vez definitivamente en 18 meses.

4.  ¿Cuándo se podrá entonces repetir el medicamento en forma indefinida?

Como lo señala Hahnemann en el Par. 246 y 248 del Organón: siempre y cuando se varíe algo la dinamización y esto se logra con el método Plus.

5. ¿El método Plus puede agravar?

La práctica demuestra que sí. Se observan agravaciones tanto con la escala Centesimal como con la Cincuenta Milesimal. Cuando indicamos el método Plus, debemos advertirle al paciente que ante una agravación de los síntomas suspenda la ingesta del remedio. En el caso de la Cincuenta Milesimal puede ocurrir además lo que Hahnemann denominó agravación final. También aquí debe suspenderse la administración del remedio. La agravación final es el preludio de la curación del paciente.

6. Qué escala da mejores resultados terapéuticos?

Así como se selecciona el medicamento más similar, se debe utilizar la escala más conveniente y dentro de la escala, la dinamización más adecuada. Hay pacientes que responden mejor a una escala que a otra. Lamentablemente la única manera de determinar la escala es probando. Lo aconsejable es iniciar el tratamiento con la escala Centesimal Korsakoviana llegando a la CM (cien mil), cuando el paciente ya no responde a esta dinamización, se aconseja pasar a la escala LM (Cincuenta Milesimal), siendo en este caso aconsejable la dinamización 12LM.

Algunos homeópatas inician el tratamiento directamente con las primeras dinamizaciones de la LM. Otra opción es la utilización de la escala CH (Centesimal Hahnemaniana).

7. ¿Qué diferencias hay entre la escala Centesimal y la LM?

Hay quienes sostienen que la LM no produce agravaciones o que actúa en forma más profunda que las otras escalas. En Argentina, he sido el primero en utilizar la LM en forma sistemática a partir del año 1974 por sugerencia del señor Néstor Godoy. Luego de utilizar la LM durante dos años, presenté al congreso de Homeopatía de Córdoba en 1976, mi experiencia, con las conclusiones. Estas se confirmaron a lo largo de los últimos veinticuatro años y son las siguientes:

A. La escala LM produce agravaciones al igual que otras escalas, tal vez menos intensas.

B. La 12ªLM parece continuar bien la acción de la CM cuando ésta agota su acción.

C. El método Plus es el de elección para la prescripción de la LM, como lo sostiene Hahnemann en el Parágrafo 270 del Organón. Sin embargo, hemos encontrado buena respuesta con dosis únicas.

8. ¿Por qué la LM no está tan difundida en la práctica de los homeópatas?

La escala LM fue dada a conocer 78 años después de la muerte de Hahnemann. Figura en los escritos últimos del maestro, que permanecieron inéditos en poder de sus descendientes y fueron publicados en la sexta edición del Organón en 1921, en idioma alemán, cinco años después de la muerte de Kent, quien ejerciera gran influencia en la Homeopatía a nivel mundial.

9. ¿Cuáles son las dinamizaciones intermedias?

Son las no convencionales. Son intermedias, por ejemplo, las que se preparan entre la Mil y la 10 Mil: 2 Mil; 3 Mil; etc. Hay pacientes que tienen un rango muy estrecho de respuesta a las dinamizaciones. Recuerdo un caso de una paciente que había dejado de responder a Sulphur Mil. Sulphur 10 Mil la agravaba. Se curó con varias tomas de Sulphur 2 Mil a lo largo de dos años de tratamiento.

Supresión

1. ¿En una paciente con un carcinoma in situ de cuello uterino, aconseja tratamiento homeopático exclusivamente?

Va a depender fundamentalmente de la elección de la paciente. Como médicos homeópatas deberemos darle a la enferma toda la información necesaria para que ella decida. Aconsejaremos la cirugía, si aún no estamos seguros del medicamento que le corresponde. Evitaremos así el progreso de la enfermedad con el riesgo de metástasis. Luego de la operación, hay que estudiar cuidadosamente el caso, ya que la causa que determinó el cáncer continuará vigente. Es necesario considerar también, que la cirugía puede causar supresión, con la consiguiente agravación del paciente y la aparición de otro tumor u otra enfermedad en planos más profundos.

2. ¿Hay que esperar siempre una supresión cuando se extirpa un tumor?

No siempre. Habrá supresión si aparece una enfermedad en un plano más profundo o el paciente se desvitalice. La experiencia nos muestra pacientes operados de cáncer de mama o de endometrio, que luego de 20 ó 30 años, no presentaron supresión.

3. ¿Se puede suprimir con tratamiento homeopático?

Si no contemplamos la totalidad sintomática, es decir, si tratamos la enfermedad y no al enfermo, corremos el riesgo de suprimir.

Un ilustrativo caso de F.K.Bellokossy, destacado homeópata norteamericano, muestra como se pueden suprimir enfermedades crónicas y profundas con remedios homeopáticos. Se trata de un paciente de 35 años de edad, que con Silicea 10 Mil cura de psoriasis y un epitelioma de labio inferior. Vuelve a los dos años con el retorno de la psoriasis que esta vez desaparece con Calcarea Carbonica 10 Mil. Poco tiempo después el enfermo desmejora de su estado general, con necesidad de dormir siesta, cosa que antes no hacía. Se agrava su estado mental y aparecen procesos gripales y faríngeos. Como el paciente vivía lejos, fue tratado a la distancia con distintos medicamentos, pero su estado se agravaba cada vez más. Asistió al consultorio, con un absceso faríngeo. Presentaba una agitación tan grande que no podía siquiera permanecer en la camilla, se sentó y se acostó una docena de veces, giró su cuerpo para un lado y para el otro, salió a la sala de espera, volvió al consultorio. Esta gran agitación le hizo pensar a Belloksosy en Tarentula, medicamento que confirmó con el aporte de dos síntomas referidos por los familiares: aversión a dejar de fumar y la prisa tan grande que lo llevaba a apurar a los demás. Con Tarentula Mil curó el absceso faríngeo abriéndose al exterior y tambíen el cuadro crónico en diez meses, con dosis crecientes del mismo remedio, mejorando el estado general y provocando el retorno de la psoriasis para luego mejorar.

4. ¿Se puede suprimir con una dieta?

Hahnemann prohibía el te, el café y el tabaco a sus enfermos. Además, desaconsejaba la carne de cerdo y recomendaba consumir carne roja sólo en forma excepcional.

Instituir en forma abrupta una dieta vegetariana a un paciente, puede provocarle síntomas psicológicos tales como irritabilidad o depresión; a veces trastornos digestivos. El organismo necesita un período de adaptación al nuevo régimen. Nunca observé supresión por dietas. Al contrario, vemos que en nuestro mundo moderno, son cada vez más los síntomas que no tienen origen en el miasma crónico, sino en el tipo de alimentación carente de principios nutritivos. Productos integrales (cereales, azúcar), frutas y verduras en cantidad suficiente y aceites poli-insaturados (lino y girasol, de primera presión en frío), semillas oleaginosas (nueces, avellanas, almendras, etc.), corrigen síntomas que no son modificados por el simillimum, de la misma manera que no puede ser curado un enfermo de escorbuto que no recibe alimentos que contengan vitamina C. La displasia mamaria, el síndrome pre-menstrual, la sequedad de piel, las uñas frágiles, síntomas del climaterio, etc., que no ceden bajo la acción del simillimum, pueden desaparecer con simples correcciones en la alimentación. Estos síntomas fueron denominados por Hanehmann indisposiciones (Parágrafo 77 del Organón)

5 ¿Qué es peor una supresión alopática u homeopática?

La supresión con remedios alopáticos incluye el efecto tóxico. Se dice que es peor la supresión homeopática. Y esto es así, en tanto se medique para una parcialidad sintomatológica, con la posterior aparición de síntomas en un plano más profundo. En todos los casos, habrá supresión, si existe metástasis mórbida (introyección de la enfermedad) o el paciente se agrave de su estado general. Otro aspecto a considerar, es que, no importa el medio por el cual se efectúa la supresión, sino el efecto. Se puede suprimir con remedios homeopáticos, florales, psicoterapia, corticoides o con una simple fricción sobre una erupción.

Miasmas

1. ¿Qué opina sobre la clasificación miasmática de los síntomas para la toma del caso?

En el método miasmático se trabaja con una totalidad parcial según el miasma activo o predominante.

En la clasificación miasmática de los síntomas, todos los autores se contradicen entre sí. Por ejemplo, Kent dice que Rhus Tox. no es ningún remedio antisycótico, mientras que J.H.Allen sostiene que Rhus Tox. es uno de los principales remedios antisycóticos. Kent como ejemplo de remedio antisycotico cita a Calcarea Carbonica, mientras que Proceso Sánchez Ortega de Méjico, lo define como paradigma de antipsórico.

David Flores Toledo, de Mejico dice que Allen “no da el sí porqué y el no porqué de la clasificación miasmática de los síntomas”, lo mismo dice de Kent señalando que “no da los parámetros de la clasificación. Ghatak, se pierde y se confunde al clasificar” y finalmente dice de Roberts, que “es coincidente en muchos puntos con lo enseñado en homeopatía de México, aunque a veces es diametralmente opuesto”.

Coincidimos con David Flores Toledo, ya que no hay acuerdo en la clasificación. Las contradicciones no se subsanan diciendo que todos los medicamentos son trimiasmáticos, ya que si consideramos a todos los medicamentos trimiasmáticos, se invalida totalmente el mecanismo metodológico que consiste en atribuir un determinado síntoma, por ejemplo, a la sycosis, cuando este síntoma es curado por un remedio puramente antisycótico. En síntesis, al curar un síntoma un remedio, no sabemos si lo hace por lo que tiene de antipsórico, de antisifilítico o de antisycótico. Se utiliza el efecto curativo de los medicamentos para la clasificación de síntomas y modalidades, como parece deducirse de las obras de los distintos autores que escribieron sobre miasmas. J. H. Allen, tal vez el autor que más aportes hizo sobre miasmas, dice en su libro Psora y Pseudopsora: “La cura de un número de casos de blefaritis con Syphilinum en pacientes escrofulosos, me lleva a pensar, que la escrófula no cuenta únicamente con la Psora como base, sino principalmente con la sífilis o sífilis injertada sobre una base psórica”. Este afirmación parte del prejucio de suponer que Syphilinum es un remedio puramente antisifilítico.

La gran similitud que existe entre las modalidades de algunos remedios y los distintos miasmas, hace suponer que se ha trasladado la sintomatología de un remedio que se prejuzga como máximo representante de su grupo, al miasma respectivo. Ejemplos: Se adjudicarían a la Psora, entre otros, los siguientes síntomas de Sulphur:

Peor al mediodía

Peor por el calor

Peor por el sol

Indolencia

Sobre-estimación de sí mismo

Olor a sucio

Se adjudicarían a la sífilis, entre otros, los siguientes síntomas de Mercurius:

Peor por el frío y calor (termómetro humano)

Peor de noche

Peor por eliminaciones fisiológicas (ej. Sudor)

Y en relación a la sycosis los siguientes síntomas de Thuja y Medorrhinum:

Thuja:

Peor por la humedad

Peor de 3 a 5 a.m.

Olor a pescado de las secreciones

Olor dulzón de los genitales

Capilares en tela de araña en las mejillas

Ideas fijas

Ilusión de ser frágil como vidrio

Mejor ocupado

Medorrhinum:

Desea hacer cosas que posterga

Obsesionado por suprimir el flujo

Agitación

Apuro

Existen otras metodologías para la clasificación. Proceso Sánchez Ortega utiliza la alteración nutritiva de la célula, y otros homeópatas, la intencionalidad del síntoma, que sólo puede observarse en el paciente.

Como vemos, no hay acuerdo entre los distintos autores, lo que torna muy poco confiable la consideración de la selección de los síntomas como sugería Ghatak, para medicar de acuerdo al miasma predominante.

Constantino Hering, uno de los más grandes maestros de la Homeopatía, quien enunció la Ley de Curación, señala la carencia de utilidad práctica del conocimiento miasmático aplicado a la clínica. En las observaciones preliminares al Organón (3ª edición americana) se expresa en estos términos: “¿ Qué influencia puede tener que un homeópata adopte o no las opiniones teóricas de Hahnemann, en tanto disponga de los instrumentos principales del Maestro y de las materias médicas de nuestras escuelas? ¿Qué influencia puede tener que un médico adopte o rechace la teoría psórica si siempre selecciona el remedio más similar posible?”

Como vemos, el tema de los miasmas aun no está resuelto, ya que plantea numerosos interrogantes.

Materia Médica

1. ¿Además de la Materia Médica Pura de Hahnemann existen otras que sean puras?

De las materias médicas conocidas de los autores clásicos, la de T. F. Allen posee muchos síntomas toxicológicos y algunos síntomas clínicos. La de Hering es según sus propios términos “el complemento de cualquier otro trabajo de materia médica, siendo principalmente una colección de síntomas curados (clínicos) .

Curación

1. ¿Qué modificaciones debemos observar en los síntomas mentales bajo la acción del simillimum constitucional?

Un Lycopodium curado será distinto a una Pulsatilla curada. En un individuo en equilibrio (o armonizado), es muy difícil determinar cual es el remedio que le corresponde, sencillamente porque se trata de una persona normal. La energía del síntoma cambia su significado, sentido y dirección. A manera de ejemplo, damos una lista de síntomas, que en un individuo curado podrán transformarse en características normales y positivas.

Síntoma

a. Obstinación

b. Autoritario

c. Impulsivo

d. Industrioso

e. Extravagante

f. Inseguro

g. Hiper-responsable

h. Hipocresía

i. Orgullo

j. Influenciabilidad

k. Indignación

Característica

a. Tenacidad

b. Capacidad de mando. Autoridad. Líder.

c. Resuelto

d. Activo. Trabajador

e. Original

f. Modestia. Humildad

g. Responsable

h. Diplomacia

i. Sentimiento de dignidad

j. Flexibilidad

k. Alto sentido de la justicia

2 ¿La Homeopatía puede resolver conflictos psicológicos o debemos derivar al paciente a un psicoterapeuta?

La respuesta a esta pregunta no es sencilla. Dependerá de cada caso en particular. Algunas veces, el conflicto es tan importante en la vida del paciente, que se requiere de un psicoterapeuta experimentado que complemente el tratamiento homeopático. En cuanto a las posibilidades de la Homeopatía nada mejor que el ejemplo de un caso de la práctica: Se trata de una mujer de veinticinco años, Andrea, estudiante de Ciencias Económicas, quien bajo la acción de su remedio modificó sentimientos y conductas de toda la vida Andrea acudió a la consulta luego de los cambios operados en su madre; también paciente mía. El relato de Andrea en la primera consulta fue como sigue: “Vengo doctor, porque estoy muy nerviosa, con temblores internos, siento como si el corazón estuviera en un medio acuoso. Tengo palpitaciones, estoy disconforme conmigo, sin ganas de hablar, agresiva, de mal humor, sin ganas de hacer nada, quisiera estar todo el día en cama, siento que estoy cayendo en un pozo, lloro y nada me interesa. Era muy pegote con mamá, la besuqueaba y abrazaba todo el día. Siempre sentí celos de mi mamá respecto de mi padre y no de mis hermanos que son como hijos para mi (Andrea tiene dos hermanos menores). Nunca estuve de novia, ni pensé jamas en estarlo. Amigos no tengo, solo mi mamá. Papá es una persona aplastada, sentí siempre aversión por él, es un hombre sin iniciativa. Yo traté de ser fuerte para que mamá se apoye en mi. Estoy mal, porque mamá cambió mucho desde que empezó el tratamiento con usted, mamá se alejó de mi, hizo alianza con mi padre y desde entonces cambió mi vida, nunca me he sentido tan mal.”
El relato de Andrea nos señalaba claramente la relación anómala y neurótica que tenía con su madre y nos mostraba un trastocamiento de los roles familiares de todos los integrantes de la familia. Los síntomas mentales y generales de Andrea, configuraban un cuadro característico de Lycopodium, que tomó en una dosis diez mil. Al mes de la primer consulta vuelve expresando que mejoró en algunos aspectos al comienzo, pero luego, aparecieron más palpitaciones, ahogos, sensación que le aprietan la garganta, muchos dolores de cabeza y agrega: “me siento desplazada por mi mamá, ella se aferró mucho a mi papá”. Luego de esta segunda consulta pensamos en la conveniencia de que Andrea empezará un tratamiento psicológico y así se lo planteé a ella. Su respuesta fue negativa, alegando que no creía en los psicólogos. Le prescribí entonces Lycopodium 50 Mil, sin confiar en que, sólo la medicación homeopática pudiera resolver el conflicto que presentaba Andrea. Un mes después relata: “estuve un poco mejor, más tolerante, pero la última semana vuelvo a estar mal, siento depresión, angustia, ganas de no existir. El problema con papá sigue. Mamá esta muy bien con papá y él no se lo merece. Yo ataco a papá, pero mamá lo defiende. A mi no me gusta que una pareja se abrace y papá abraza a mamá delante de mí para irritarme. Yo la necesito a mi mamá, todavía no corté el cordón”. Andrea llevaba ya dos meses de tratamiento y sólo habíamos logrado una mejoría de los síntomas, sin que se produjesen cambios profundos en ella. Indicamos Lycopodium 100Mil y nos cuenta al mes : “Me fue bastante mejor que el mes anterior y ahora tengo miedo de volver a caer en el cuadro por el cual consulté. Me siento mejor de ánimo, me siento más independizada de la familia y tengo una novedad importante para contarle: comencé a salir con un muchacho.”

3. ¿Existe un remedio único para toda la vida?

Aunque idealmente se puede concebir la existencia de un solo remedio y de hecho hay casos, aunque exiguos, que han respondido, en toda circunstancia, a un remedio a lo largo de toda la vida; lo común es el cambio de medicamento, en la medida que cambie el cuadro de síntomas. Adherir a la existencia del remedio único presenta una ventaja y una desventaja. La ventaja es que siempre se busca el remedio simillimum constitucional, intentando practicar la Homeopatía más excelsa. La desventaja, es descartar para siempre aquel remedio que, habiendo mejorado mucho al paciente, no resulta efectivo en un cuadro agudo, ya que se sostiene, que el remedio debe actuar en todo momento de la vida y en toda circunstancia.

4. El tratamiento homeopático, interviene en la evolución del individuo?

Como lo postula Hahnemann en el Parágrafo nueve del Organón, el estado de salud permite que el espíritu dotado de razón que reside en el individuo pueda cumplir con los altos fines de la existencia. En este Parágrafo Hahnemann expresa que el individuo puede evolucionar gracias al estado de salud. Pero no está negando la posibilidad de evolucionar “con” la enfermedad o “a pesar” de la enfermedad.

En  sentido metafísico, podríamos decir que evolucionamos espiritualmente gracias a la enfermedad. El medicamento homeopático, agrega “más enfermedad” (no la combate) produciendo como resultado final la salud, estado que permite la trascendencia del ser humano.

5. ¿Concretamente, qué parámetros tenemos como homeópatas para establecer si mediante el tratamiento homeopático el individuo esta evolucionando espiritualmente?

Se evoluciona en la medida en que el hombre se vuelve sabio y la única manera de lograr sabiduría (como sostiene J. T. Kent en escritos menores: “el ser hombre”) es hacer el bien para los demás. Se evoluciona en la medida que el egoísmo y la egolatría van cediendo paso al altruismo, la filantropía y el amor a todas las cosas del universo (T. P. Paschero). El hombre que evoluciona busca la verdad (sabiduría), el bien (que es el mayor grado de perfección) y el amor que en un movimiento expansivo dirige el retorno a la Unidad.