Homeopatía

CEREALES

Hay una gran variedad: mijo, maíz, arroz, trigo, avena, cebada, centeno, quinoa, sarraceno, arroz integral, arroz yamaní, etc.

Los cereales integrales (granos y semillas) fueron el alimento principal del ser humano durante miles de años, ya que permiten ser almacenados y poseen gran cantidad de calorías y nutrientes. Pese a estas ventajas no se trata de alimentos totalmente  fisiológicos para el humano. En cuanto a los granos debemos considerar que no somos granívoros, como es el caso de las aves. Nuestros antepasados más remotos no los consumían y fueron incorporándose paulatinamente a medida que la tecnología para su utilización fue desarrollándose (cocción, molienda, etc.). El principal problema de este grupo de alimentos, es el excesivo contenido de almidón.

En la dieta intermedia o de transición recomendamos:

  • Evitar los productos refinados (arroz blanco, harina blanca, etc.)
  • Excluir los cereales sometidos a manipulación genética, o con gluten como el trigo, la avena, la cebada, el centeno (TACC) y secundariamente desaconsejamos también el maíz.

Los cereales integrales y legumbres, que son los que contienen hidratos de carbono complejos, son los de menor índice glicémico, aportan fibra, energía y nutren sin engordar.

La mejor manera de consumir cereales es a través de la germinación, proceso por el cual se activa la maquinaria enzimática, el alimento se hace totalmente fisiológico para nuestro cuerpo y los nutrientes se potencian aumentando en cantidad, tal es  el caso de las vitaminas, que  duplican o triplican su cantidad y se tornan totalmente digeribles.

 

Del libro en preparación de los Dres. Graciela Estela Varela y Luis Detinis: “MEDICINA QUE CURA”. © Todos los derechos de autor reservados.

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