Homeopatía

FRUTAS

Las frutas proveen hidratos de carbono simples (fructosa, glucosa), aminoácidos, enzimas, vitaminas, minerales, oligoelementos, fibra y ácidos orgánicos.

En el caso de las frutas secas o pasas debemos optar por los deshidratados naturales, evitando los glaseados, que se elaboran con azúcares refinados industriales. Es conveniente lavarlas e hidratarlas durante media hora antes de consumirlas. De lo contrario, la hidratación se realizará a expensas de nuestras secreciones gástricas, con las consecuentes molestias digestivas.

También podemos consumir fruta en forma de jugos. Dado que en el proceso de extracción de jugos se pierden componentes útiles para el organismo, conviene limitar este uso a jugos depurativos o tratamientos específicos. De lo contrario, es preferible el licuado. Los licuados pueden realizarse con agua o leche de semillas (ver recetario)

La compota no es recomendable dado que la cocción lleva a la pérdida de vitaminas y enzimas.

No es conveniente mezclar las frutas  entre sí, clásico de las ensaladas de frutas. En caso de consumirse  dos o más frutas de distinta clase, conviene que pertenezcan al grupo de frutas ácidas: cítricos, kiwi, ananá, frutillas, limón, pomelo evitando mezclarlas con las del grupo dulce: banana, dátil, higo, uva, melón y sandía. Estas dos últimas: melón y sandía a su vez, deben comerse solas y por separado.

En las cáscaras comestibles de las frutas se concentran importantes nutrientes (pectinas, antioxidantes, etc.)

Del libro en preparación de los Dres. Graciela Estela Varela y Luis Detinis: “MEDICINA QUE CURA”. © Todos los derechos de autor reservados.

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