Homeopatía

Soja

Dres. Cada vez estoy más confundido, durante años me recomendaron la soja, ahora me la desaconsejan categóricamente. ¡¡¡Cuántas contradicciones!!!

 Durante años hemos recomendado el consumo de soja y nosotros  mismos la hemos consumido en todas sus formas, cuidando que su origen fuera orgánico (no transgénico). La recomendación de la soja a nuestros pacientes tenía por objeto el reemplazo de la proteína de origen animal por porotos y milanesas de soja y de lácteos por leche de soja y tofu.

Debemos confesar que en nuestra experiencia y a través de la lectura de numerosos trabajos de investigación de diferentes países, la soja ha demostrado presentar más perjuicios que los beneficios que se habían anunciado  décadas atrás.

Hay cientos de trabajos científicos que demuestran los peligros por el consumo de soja. Se ha descubierto que contiene antinutrientes, sustancias que bloquean la acción de las enzimas como la tripsina impidiendo la digestión de proteínas y la absorción de aminoácidos.

Otra sustancia de la soja es la haemaglutina que aglutina los glóbulos rojos impidiendo el crecimiento. Otro antinutriente de la soja es el ácido fítico que puede bloquear la absorción de minerales tales como el calcio, magnesio, cobre, hierro y zinc en el intestino. La soja texturizada contiene grandes cantidades de aluminio (metal venenoso) que se agrega en el proceso de secado y alcalinización, como así también nitritos (cancerígenos) y una toxina llamada lisinoalanina. Para disminuir el fuerte sabor se le añade glutamato monosódico (uno de los peores aditivos, presente en infinidad de alimentos procesados). En animales de laboratorio alimentados con soja, se produce agrandamiento del páncreas y de la glándula tiroides y se incrementan depósitos de grasa en el hígado. En 1991 investigadores japoneses encontraron que los que consumían dos cucharadas de soja por día, en un mes, incrementaban notablemente la hormona TSH y en algunos se presentaba bocio e hipotiroidismo. En el año 1997, investigadores de la FDA descubrieron que la sustancia responsable del bocio era la isoflavona de la soja.

Remito al lector al libro “Hay una cura para la diabetes” del Dr. Gabriel Cousens, autoridad médica internacional en Alimentación Viva y Director del centro de salud Tree of Life. En la página 184 y siguientes escribe: “La soja contiene isoflavonas (genisteína y diadzen) sustancias similares al estrógeno“….”contribuyen a la aparición de problemas como el cáncer, irritabilidad, cambios de humor, aumento de peso de la cintura para abajo, mastitis quística crónica y miomas. Las isoflavonas reducen la producción de la hormona tiroidea“….”La soja puede estar conectada con el mal de Alzheimer”. El Dr. Cousens agrega datos, citando en su libro numerosos trabajos acerca de la incidencia del consumo de soja y el incremento de enfermedades tales como cáncer de próstata, mama, pulmón y colon, infertilidad masculina y pubertad adelantada. Y en la página 190 agrega: “la evidencia sugiere, que cuando uno cocina soja, el glutamato monosódico, se crea naturalmente”

 Del libro en preparación de los Dres. Graciela Estela Varela y Luis Detinis: “Manual de Naturismo y Alimentación Saludable”. : © Todos los derechos de autor reservados.

 

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