Homeopatía

Curación. Homeopatía. Desintoxicación

Los seres vivos tenemos una energía denominada Fuerza Vital o Energía Vital que es la que nos anima y  rige todas las funciones de nuestro organismo. Su desequilibrio o desarmonía nos conduce a la enfermedad de acuerdo a la idiosincrasia y la predisposición constitucional. El remedio homeopático cura al enfermo en su totalidad psicobiológica.

El medicamento homeopático canaliza los tóxicos y productos catabólicos encauzándolos hasta las vías naturales de eliminación. Si estos procesos van acompañados de una alimentación libre de tóxicos y completa en nutrientes, se logrará una curación más rápida y suave pues los órganos de desintoxicación (hígado, riñón, piel, etc.) encontrarán las vías de eliminación más ágiles y libres.

Para muchos autores dentro del naturismo, se han hecho sinónimo las palabras INTOXICACIÓN y ENFERMEDAD. La intoxicación no es una enfermedad, pero sí actúa a manera de obstáculo a la curación. Un programa de desintoxicación mediante depuración y súperalimentos, muchas veces es suficiente para que la Fuerza Vital con sus propios mecanismos de defensa y sus propias leyes de curación, logre un equilibrio general y la desaparición de enfermedades crónicas degenerativas.

La enfermedad, expresa Thorwald Dethlefsen en su libro Vida y Destino Humano, es portadora de información y la cura se logra mediante el remedio homeopático que aporta información: “No existen enfermedades sin sentido”….”curar significa descubrir la información inherente en la enfermedad”….”El paso más importante y primordial del enfermo consiste en estar en armonía con la enfermedad, en darle su consentimiento”….”el medicamento (homeopático) le tiene que aportar al hombre la información que le falta.”

Muchas enfermedades tienen origen en emociones ocultas o reprimidas, que incluso pueden trasmitirse a los descendientes a través del inconsciente del clan familiar a manera de información. Técnicas modernas de Bioneuroemoción, logran la desaparición de enfermedades, aun crónicas y graves, llevando a la consciencia el conflicto que dio origen a la enfermedad. En todos los casos el conflicto (situaciones de abandono o separación, pérdidas materiales o afectivas, miedo a la muerte, falta de protección, sentimiento de desvalorización, etc.) asienta sobre una personalidad predispuesta con una susceptibilidad individual. No hace un conflicto emocional o una determinada enfermedad “quien quiere sino quien puede”. El homeópata,  prescribe el medicamento homeopático teniendo en cuenta en primer término el conflicto que desencadenó su enfermedad, considerando además la totalidad sintomatológica, para prescribir el remedio constitucional con el cual se logra una curación profunda y definitiva.

Del libro en preparación de los Dres. Graciela Estela Varela y Luis Detinis: “Manual de Naturismo y Alimentación Saludable”. : ©Todos los derechos de autor reservados.

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