Homeopatía

Epidemias y Homeopatía

Autor: Luis Detinis

“Para defender o combatir una doctrina, primero es necesario conocerla”
Blaise Pascal

Hahnemann, fundador de la homeopatía, en 1812, en la epidemia de fiebre tifoidea, consiguió curar a 179 enfermos de 180, sólo uno murió. Esta fiebre era en aquella época mortal. Dieciocho años más tarde hubo una epidemia de cólera en Europa. En esta oportunidad, uno de sus discípulos, habiendo tratado 154 pacientes tuvo solamente 6 defunciones, mientras que en la misma ciudad, de 1500 pacientes tratados por los métodos ortodoxos murió el 55%.

En el año 1871 se abatió sobre Buenos Aires una epidemia de fiebre amarilla. Por ese entonces el Dr Juan Petit de Murat – abuelo del escritor Ulises Petit de Murat – un prominente homeópata de la época, logra importantes curaciones en pacientes con ese mal. Recibe por su resonante actuación una medalla de oro de la Municipalidad de Buenos Aires, pero contradictoriamente, como es usual en la Argentina de todos los tiempos, es perseguido por el Consejo de Higiene. Gracias al prestigio conseguido por la terapéutica homeopática, un grupo de homeópatas presentó a la Cámara Legislativa un petitorio con 20.000 firmas, de 200.000 habitantes que por ese entonces habitaban Buenos Aires. Encabezaba la lista el conocido poeta Guido y Spano. Se solicitaba la creación de la Facultad de Homeopatía, pero la votación se perdió por dos votos en contra.

También se lograron resultados positivos en la epidemia de poliomielitis en Buenos en los años 50. El maestro Paschero escribe en su libro “Homeopatía”: “hasta ahora (año 1956), en muchos años, no hemos sabido de un solo caso de poliomielitis en las familias que se tratan homeopáticamente, ya sea, con el tratamiento constitucional o con Lathirus remedio preventivo del genio epidémico”.

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