Homeopatía

Casos Clínicos de Carcinosinum

Autor: Luis Detinis

CASO I

Luis, de 15 meses de edad, es traído a la consulta en un estado febril, que padece desde hace varios meses, a causa de severas infecciones urinarias, que resistieron el tratamiento antibiótico instituido por los alópatas. Es un niño que muestra mal estado general con tinte amarillo verdoso en la piel, y escleróticas azules. Los últimos exámenes de laboratorio revelan un urocultivo de 2 millones de colonias de alcalígenes fecalis y una anemia de 2.500.000 de glóbulos rojos. Es un niño sietemesino, nacido con un peso de 2.500 grs., que al decir de la madre “nunca estuvo sano” y agrega: “desde que nació no ha pasado una semana sin estar medicado con antibióticos”. Padeció otitis y anginas a repetición, un severo absceso de periné y fue operado de hernia inguinal derecha a los 3 meses. Presenta antecedentes de diabetes en su familia. Su estado actual es verdaderamente alarmante con 6 y 1/2 kg. de peso, inapetencia total, solo toma leche que le gusta e insomnio desde el nacimiento que no logran combatir con tres a cuatro luminaletas diarias. Su humor es bastante irritable, quiere estar permanentemente en brazos. Contrasta con este cuadro la precocidad que certificaba su madre al decir que “a los 4 meses se paraba solo, con apoyo; que todo lo entendía y mostró ser más precoz e inteligente que sus dos hermanos mayores”. Los síntomas que decidieron la elección de Carcinosinum fueron la obstinación, la mejoría en el clima de mar y el deseo de leche y dulces. Al día siguiente de tomar Carcinosinum 200, se operó un cambio espectacular, cedió la fiebre, cambió su carácter, comenzó a dormir doce y trece horas por día, aumentó tres kilos de peso en tres meses y el asombro de su madre es que desde que está medicado baila y con buen  sentido del ritmo.

CASO II

Romina, niña de 10 años de edad. Aspecto gordita, tez café con leche, escleróticas azules. Es traída a la consulta por asma bronquial que coincidió con el nacimiento de su hermano, hace 7 años. Está peor en primavera, otoño y por la humedad. Eczema en pliegues, codos, hueco poplíteo e ingles. Abuela diabética. Abuelo fallecido de cáncer. Asma por ambas ramas familiares. Peso al nacer 3.100 kg. De chica muy dócil, sumisa, “toda una señorita“, muy introvertida; hizo psicoterapia de los cuatro a los seis años que le hizo “soltar la bronca y los celos al hermano“.  Siempre razonó como un adulto. Tiene mucha memoria. Absorbe todos los problemas, es buena, obediente, muy estudiosa, pero al hermano lo provoca. Le cuesta adaptarse al grupo, no es demostrativa, más bien seca, rechaza demasiadas caricias. Reservada. Siempre cantando. Canta en un coro. Afecta a la danza. Muy nerviosa antes de los exámenes o cualquier evento importante. Peor en el clima de mar al comienzo, pero luego está mejor que en Buenos Aires. Allí desaparece el eczema. Transpira el margen del cuero cabelludo. Rechaza la leche. Desea ajo, picantes y grasas. Duerme en posición genupectopral. Toma Carcinosinum Mil, seguido de 10 Mil y 50 Mil, que la mejora notáblemente durante siete meses que lleva de tratamiento. La acción del primer papel curó el rechazo al afecto (se volvió cariñosa), el rechazo a la noche y la erupción de pliegues, acusó además, mejoría general.

CASO III

Miguel, niño de 4 años de edad, es traído a la consulta por bronquitis asmática que padece desde que su madre se embarazó de su hermano menor, que actualmente tiene nueve meses de edad. Las crisis se presentaban todos los días entre las dos y las cuatro de la madrugada. Presentaba además, estornudos en salvas por las mañanas; constipación e inapetencia. Nació con fórceps y un peso de 3.600grs., caminó a los 11 meses, controló esfínteres a los 18 meses, a esa misma edad hablaba con fluidez y con un amplio vocabulario. Presentaba antecedentes diabéticos. Un tío con enfermedad de Hodgkin. Entre los síntomas generales se destacaban, el deseo de manteca, deseo de mayonesa y sudor ofensivo en los pies. Al interrogar a su madre por la biografía y el carácter del niño, nos dice que siempre fue igual, se integró bien al jardín de infantes. Dice que lo más llamativo es que razona como un adulto. Se pone irritable, llora y echa a su madre cuando está con fatiga pero no es rencoroso. Muy responsable, generoso, regala sus chiches. Llanto al mínimo reto. Es cuidadoso y cauteloso, tiene miedo de que lo levanten en el aire. Teme, además, a la oscuridad y a estar solo. Tomó Carcinosinum 200 que curó su asma, estornudos y constipación. Su madre agrega: “por primera vez pide solo de comer”, cambió su carácter, está más resuelto, más vivaz, antes era tímido y ya no tiene la sensibilidad al reto.

CASO IV

Damián, niño de 3 años. Consulta por bronquitis y anginas a repetición. Inapetencia y flatos muy ofensivos. Antecedentes familiares: diabetes por ambas ramas. Antecedentes personales: peso al nacer 2.900grs. Padeció coqueluche y varicela; comenzó la dentición a los 4 meses. Presenta escleróticas azules. Es un niño caluroso que de más pequeño se llenaba de sudaminas. Traspira abundantemente el cuello, la cabeza durmiendo, y los pies con olor fétido. Desea leche y todos sus derivados, come azúcar, sal y manteca de a cucharadas. Muy observador, detallista, prolijo y limpio, desde muy pequeño juntaba basuritas. No come si hay una miguita en el plato. Es bondadoso y excesivamente cariñoso. No se queda un minuto quieto, no obstante es muy prudente y cauteloso. No tiene un golpe fuerte, ni una marca en el cuerpo. En seis meses de tratamiento recibió Carcinosinum 30-200-1000 a tomar el mismo día, potencias que se repitieron a los tres meses, y a los cinco meses recibió la potencia 10 Mil del mismo remedio. La respuesta terapéutica fue la desaparición de sus anginas, de sus gases ofensivos e inapetencia. Dejó de comer azúcar y de transpirar los pies con olor fétido y se observó una mejoría del carácter y del estado general.

CASO V

Omar, joven de 14 años. Consulta por asma bronquial. Es un adolescente muy delgado que hasta los cuatro años se alimentó prácticamente solo a leche y sus derivados. Diabetes entre sus abuelos, por ambas ramas. A su madre le extrañaba que en pleno ataque de asma se acostara en posición horizontal. Dos síntomas generales llamaban la atención por lo infrecuente de encontrar en la práctica: el sudor en pliegues de axilas, codos y hueco poplíteo y el rechazo absoluto por la sal: “me dicen que soy loco, pero como sin sal”. En el aspecto mental no ofrecía un perfil definido. Más bien reservado, poco demostrativo y frío en las emociones. Le gusta estar cómodo, tranquilo, que no lo molesten, aunque busca la compañía. No es voluntarioso en sus obligaciones. “No puedo estar un día sin escuchar música, si visito a un amigo le pido enseguida que ponga el audio, este es mi único hobby”. Era un cuadro defectivo, sin más síntomas. Su actitud mental parecía la de Sulphur, pero el no poder estar solo y el rechazo tan marcado por la sal, lo contraindicaban. Considerando la sensibilidad a la música, la aversión a la sal y el deseo de leche prescribimos Carcinosinum 1000 que mejoró al enfermo, desaparece su asma y la transpiración en los pliegues de flexión.

CASO VI

Vanina, niña de dos años y siete meses de edad. Es traída a la consulta por sus padres envuelta en una sábana, sin ropas por el sufrimiento que le provocaba un eczema generalizado que no dejaba prácticamente zonas de piel sana. Eczema húmedo, de olor ofensivo, sangrante y pruriginoso. La erupción tuvo comienzo en zona marítima a los nueve meses, permaneció en pliegues de flexión de miembros mientras hizo tratamiento con corticoides. Presentaba además inapetencia y constipación con heces como de oveja. Los padres por su atenta observación testimoniaron, una abundancia de síntomas, muchos de ellos característicos. Antecedentes familiares: diabetes por ambas ramas, abuelo paterno fallecido de cáncer de pulmón. Antecedentes personales: nacida con fórceps. Vomitó hasta los siete meses. Inició la dentición a los tres meses. Caminó antes del año. Calurosa, con intolerancia a la ropa en el cuello, traspira nuca y cuello durante el sueño. Marcado deseo de sal. Duerme de espadas, con las manos arriba de la cabeza. Al interrogar sobre el carácter nos dice su madre: Vanina es inquieta desde que nació, aún durmiendo. Berrinches y ataques de histeria, se tira del pelo y se pone roja, tira con las cosas que tiene a mano. Extremadamente cariñosa y afectiva, así como es de agresiva, con los bebés y los animales se enternece y manifiesta su cariño. Tiene una marcada inclinación por la belleza, lo estético, es sensible a las flores. Es muy coqueta. Despreciativa con las personas “feas”. Obsesiva del orden, debe poner todo derecho, no puede ver un papelito en el piso. Lo más interesante de este caso, era la afición por la música y su gran sentido del ritmo, tanto que comenzó a bailar desde el antro materno. Sí, esto lo confesó su madre, mirando atónita a su esposo, al preguntársele sí había tenido movimientos fetales de su hija con la música. “Movimientos fetales con la música” es un síntoma observado por el Dr. Paschero en los futuros niños de Carcinosinum. Prescribimos Carcinosinum 200, que curó espectacularmente el eczema en 24 horas y la mejoró de su estado general. Más adelante recibió Carcinosinum 10.000 que no trajo la mejoría mental esperada, pero sí una mayor definición del cuadro; desapareció el deseo de sal, apareció un sudor de cabeza durmiendo y sudor ofensivo de pies, que determinaron junto a los síntomas Dictatorial, Despreciativa e Intolerante a la contradicción, la elección de Lycopodium que le fue prescripto a la 200, trayendo el cambio de la enfermita en el sentido de la mejoría general.

Conclusiones:

Carcinosinum es un remedio que por no haber sido experimentado patogenéticamente, debe ser estudiado clínicamente en los enfermos. Sabemos que lo que es curado en una enfermedad por un remedio, puede ser suscitado patogenéticamente en el hombre sano por ese mismo remedio. Es así cómo se armó y cómo debería seguir ampliándose la imagen de Carcinosinum. A tal efecto someto a la consideración de los colegas para la confirmación y posterior agregado al Repertorio de los siguientes síntomas que he observado reiteradamente:

Niños cautelosos, cuidadosos y prudentes

Llanto permanente e Insomnio con llanto

Deseo de leche en niños con anorexia para todo otro alimento.

Sudor en pliegues de flexión.

Transpiración ofensiva de pies.

Eczema en los pliegues de flexión.

Irritable al despertar.

Precoz, razona como un adulto.

Posición sobre el abdomen para dormir.

Deseo de manteca.

Seductor.

Coqueto.

Rechaza el mimo.

Dentición lenta.

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